aguarda en el silencio
que circunda
el animo gris que te silencia.
Ya se que las palabras
a veces tardan
como tarda el amor
en dar su abrazo
y aunque agite de lejos
su bandera
somos necios, cobardes,
que inmolamos el sentir
sin darnos cuenta,
esquivamos a veces su saeta,
y el agudo dolor que lo envanece.
¡No digas nada!
el tiempo de decir nos llega
y aunque severo
nos deja en la mirada
acritud de espera
y el rostro se contrae
borrando lo dulce
de sonrisas que belleza entregan
el rumos de la lágrima
¡pasa!
y la herida...
¡cierra!
Malu de Lujan

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