y repite que me amas
seré tu esclava.
Somos del mismo arenal
ecos del mismo grito
ventarrón inusitado
sustento del rayo que cruza el corazón
y entibia el alma.
Aprendí de ti
a enlazar el miedo y despeñarlo
a arquear el silencio
y saborear su textura
a olvidar la verguenza
y doblegar la vida.
Sujeta en tus brazos mis sueños
y pronuncia mi nombre
sílaba a sílaba.
El destino no tiene voz
sé la voz que me guía
y de tu mano cerrará
mi vagabunda herida,
sé valbuciente arrollo
manantial y caricia.
Malu de Lujan

No hay comentarios:
Publicar un comentario